Siempre pasa. Te hacen daño y en ese instante te construyes
una fortaleza en torno a ti para que nada ni nadie pueda tenerte acceso, vas
con esa actitud y esa postura a la defensiva, preparada para todo, viviendo
con el miedo de que te vuelvan a hacer daño. Y es cuando pasa un tiempo cuando
te das cuenta de que así, no ganas nada, al contrario, pierdes. Ten miedo,
comete errores y aprende a rectificarlos, caéte, hinchaté a ostias y desde ahí
abajo, empieza a ver como puedes mejorar y verás todo más claro. Yo ya he
apostado muchas veces y me he caído, pero esta vez, no fue de boca, tenia mi
postura defensiva, así que me hizo menos daño. A
partir de ahora, bienvenidos sean todos los momentos, buenos y malos.